Un prototipo de Edge con Blink supera a Safari en iPhone y vuelve a poner el foco en las trabas de Apple a los navegadores en iOS
por Edgar OteroUn prototipo de Microsoft Edge para iOS basado en Blink ha logrado superar a Safari en varias pruebas de rendimiento, un resultado que vuelve a cuestionar una de las decisiones más controvertidas de Apple en su ecosistema móvil: obligar durante años a que todos los navegadores del iPhone usaran WebKit, el mismo motor de Safari. La demostración la ha compartido Kyle Pflug, responsable de producto en la plataforma web de Edge, que ha explicado que su equipo lleva tiempo trabajando en una versión experimental de Edge para iOS con el mismo motor de renderizado que usa el navegador en otras plataformas.
Según los datos publicados, el prototipo fue probado en un iPhone 17 Pro Max con iOS 26.5.1 y logró una ventaja especialmente llamativa en Speedometer 3.1, uno de los benchmarks más utilizados para medir la experiencia real de navegación. En esa prueba, la versión de Edge con Blink obtuvo un resultado un 28,6 % superior al de Safari. También superó al navegador de Apple en el resto de pruebas mostradas, lo que refuerza la idea de que el motor de terceros no solo puede competir en iOS, sino incluso rendir mejor dentro del propio hardware de Apple.
La parte más llamativa del experimento es que el resultado no se limita a comparar dos apps distintas sobre un mismo motor, que era lo habitual hasta ahora en iPhone. Durante años, Chrome, Edge, Firefox y otros navegadores en iOS han sido, en la práctica, variaciones de Safari con otra interfaz, porque Apple obligaba a todos a usar WebKit. Precisamente por eso, la comparación actual es más relevante porque muestra qué puede ocurrir cuando un navegador en iOS deja de ser un simple contenedor con una skin de otra marca y pasa a usar de verdad su propio motor.
La DMA abrió la puerta, pero Apple sigue marcando el terreno
Sobre el papel, esta situación debería haber empezado a cambiar en Europa en 2024. Ya contamos en nuestra guía sobre cómo instalar tiendas de terceros en el iPhone que los cambios exigidos por la normativa europea iban mucho más allá de las apps alternativas, obligando también a Apple a permitir motores de navegador de terceros en iOS. La idea era que Chrome, Edge o Firefox dejaran de ser una especie de Safari con servicios ajenos.

Sin embargo, la realidad es que, aunque Apple abrió la puerta técnica a través de BrowserEngineKit en la UE, la compañía impuso condiciones que han enfriado el despliegue. Entre ellas, la necesidad de publicar estas versiones como aplicaciones separadas de las ya existentes basadas en WebKit, algo que complica enormemente la transición porque obliga a empezar casi desde cero en captación de usuarios. Es una dinámica muy parecida a la que ya hemos visto en otros frentes regulatorios, donde Apple cumple formalmente, pero intenta conservar el mayor control posible. Algo así es lo que también se ha señalado en mercados como Japón, donde la apertura de iOS a tiendas de terceros llegó acompañada de nuevas fricciones y críticas de la industria.
Por eso este prototipo de Edge tiene interés más allá del dato bruto del benchmark. No solo muestra que Blink puede funcionar bien en iPhone, sino que deja en evidencia que la ventaja histórica de Safari en iOS no dependía únicamente de una superioridad técnica, sino también de un marco normativo y de plataforma diseñado para proteger el motor de Apple frente a alternativas reales.
El rendimiento abre un debate que Apple lleva años intentando contener
La prueba compartida por Microsoft no significa que un Edge con Blink vaya a llegar mañana al iPhone de cualquier usuario, ni tampoco garantiza que el rendimiento final en un producto comercial sea idéntico al de este prototipo. Pero sí sirve para demostrar que Apple no tiene asegurada la superioridad de Safari en cuanto se permite competir a otros motores en igualdad técnica.
Durante mucho tiempo, Apple pudo defender que el uso de WebKit ayudaba a preservar seguridad, eficiencia o coherencia de plataforma. Ahora aparece una demostración pública en la que un navegador alternativo no solo funciona, sino que bate a Safari en un iPhone de gama alta. Y eso cambia el tono de la conversación.
En el fondo, este caso vuelve a recordar que el debate sobre iOS no gira solo alrededor de tiendas de aplicaciones o comisiones, sino también sobre qué margen real tienen terceros para competir dentro del ecosistema. Si Blink puede rendir mejor que WebKit en el iPhone, la pregunta ya no es si Apple debe permitirlo solo por obligación regulatoria, sino cuánto tiempo podrá seguir justificando un sistema donde Safari parte con ventaja porque la plataforma estuvo diseñada precisamente para eso.
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